"Seré un genio, y el mundo me admirará. Quizá seré despreciado e incomprendido, pero seré un genio, un gran genio, porque estoy seguro de ello".
Salvador Dalí

miércoles, 28 de mayo de 2008

¿Pero qué coj...?

-Mentís.

-¿Qué decís?

-Mentís, y vos de vos os reís, como yo me río de vos.

-No comprendo que decís.

-Será porque no querís, está claro vive Dios.

-Siempre fuistéis enigmático, y epigramático, y ático, y gramático, y simbólico... Y aunque os escucho flématico, sabed que a mí lo hiperbólico no me resulta simpático...

P.D.: ¿Alguien lo ha pillado? Yo no.

martes, 27 de mayo de 2008

El show de Truman

Como ya hice en su día con La vida de Brian, ahora "copypasteo" una crítica de El show de Truman, esta vez de FantasyMundo.com. Creo que puedo decir, sin miedo a equivocarme, que este es mi película favorita. Este análisis describe muy bien el sentido de la película y lo que sentí la primera vez que la ví. Si os convence, os invito a que sobrecarguéis el emule un poquito más.


Peter Weir dirige una de las películas que más representa la actualidad en la que estamos inmersos, una alegoría de la sociedad teledirigida. “El Show de Truman” (1998), es un reflejo de la realidad mediática, de la ambición de los directivos que se esconden tras las cadenas televisivas, que manejan como títeres a unas cabezas de turcos en Reality Shows con el objetivo de obtener beneficio económico.
“Han llegado a aburrirnos esos actores que expresan falsas emociones, nos cansa la pirotecnia y los efectos especiales. Si bien el mundo de Truman es una falsificación, el propio Truman no tiene nada de falso, sin guión, sin apuntador, no es siempre Shakespeare, pero es genuino, es una vida”. Así da comienzo el film, aparece ante espectador el semblante de Christof, un Ed Harris serio y decidido que nos habla del protagonista de su programa estrella: The Truman Show. Contrapuesto a este plano aparece otro de Truman, que tras una cámara situada detrás del espejo del baño dice mirando al frente: “No vais a poder conseguirlo. Vais a tener que seguir sin mí.”. Es muy acertado el guiño que realiza el director en este apunte al inicio del film, pues entrelaza las dos declaraciones con el objetivo de presentarnos qué vamos a ver en la cinta, cuáles son las intenciones: las del director de exprimir el éxito y las de la estrella de rebelarse. Además de éstas aparecen otros diálogos de algunos de los personajes del film mientras se intercalan los créditos propios del programa televisivo y no de la película. Estamos ante un inicio que augura un buen desarrollo de la trama.

Día 10.909. Éste es un día más en la vida de Truman Burbank, muy atusado, sale de su casa, saluda a sus vecinos, un dálmata le asalta para que lo acaricie…y de repente… crashhh! un foco se hace pedazos cayendo aparentemente del cielo. Él se acerca asustado, incrédulo, pero se va al coche. Éste es el primer punto de giro que se muestra en la película, pero la radio lo arregla mientras nuestro protagonista conduce hacia el trabajo alegando que un avión había sufrido una avería ¿No estarás pensando en coger un avión? dice el locutor en aparente modo retórico…esto no ha hecho más que comenzar.

Técnicamente se nos muestra al espectador del film tal y cómo vería el programa un telespectador ficticio, pues se intercalan continuamente escenas propias con zooms, diferentes enfoques, emplazamientos y muestra directa de productos publicitarios (modo de financiación del programa que lleva toda una vida en directo) para pasar a posteriori a los planos más subjetivos y narrativos que entrañan el interés de la película.

Curiosamente, nuestro muñeco budú trabaja en una compañía de seguros, lugar en que está al tanto de todo tipo de accidentes y no es mera casualidad, pues a lo largo de toda su vida le han inmiscuido el miedo al mar (pues su padre murió en una tormenta) o el pánico a volar. Pero los deseos de nuestro héroe televisivo ya se han hecho esperar por mucho tiempo. Va a realizar el sueño que siempre ha tenido en mente: viajar, explorar otros territorios, arde en deseos de escapar y de ir a las islas Fidji. El por qué más tarde…

Poco a poco se van a ir intercalando escenas de los espectadores de este programa, amas de casa con un cojín en el que está impresionado el rostro de Truman, los compañeros policías que están de descanso en la ronda, la gente de la barra de un bar…etc. Se crea el ambiente de una sociedad pegada a la televisión.
La idea de no poder vivir sin esa “caja tonta” que tanto nos ha marcado y que tan presente está en nuestra vida cotidiana. Pues Truman está en antena desde el día en que nació, ha crecido para y por los espectadores y lo más increíble de todo es que él no sabe nada, vive en un mundo imaginario, en una isla denominada Seahaven construida en un rincón de la costa de Florida. Todo lo que le rodea es ficticio y sus pautas y comportamientos han sido encauzados desde su nacimiento por el bien del Reality. ¿Es esto justo? ¿Hasta qué punto se puede jugar con la vida de una persona? ¿Y más sin su consentimiento? Esta idea es una hipérbole que expresa hasta qué punto puede llegar la ambición por la audiencia, las masas mediáticas y la ambición por beneficios cuantiosos de cifras inimaginables.

Destacan programas como Big Brother en su homónimo español Gran Hermano que hacen de la vida en directo de los demás una variedad de entertainment, de reality del que puedan gozar los telespectadores al ver cómo otras personas desarrollan una serie de actividades cotidianas delante de una serie de cámaras. No es más que una canalización del morbo por ver cómo otras personas son observados hasta el punto de sentirlos como una parte nuestra, pues desayunamos junto a ellos, cenamos, los vemos constantemente…

Aunque el guión ha resultado de lo más original y fue nominado a las estatuillas, es bien cierto que esta idea ya se había plasmado anteriormente. Fue un joven director español, Felipe Jiménez Luna, quién realizó en 1.996 un cortometraje de 18 minutos denominado “Te lo mereces” que narraba la historia de Manolo, interpretada por Carlos Iglesias, quién descubre que toda su vida ha sido un montaje cuando asiste a un programa de televisión. Una casualidad de ideas, quizás, pero sí una señal del sentimiento de que estamos siendo observados constantemente.

Y es que no es justo que el protagonista de esta historia, en uno de los mejores papeles interpretados por el extravagante Jim Carrey, no tenga derecho ni de siquiera elegir a la persona con la que quiere compartir su vida. Pues ésta es otra baza que le hará recapacitar y plantearse otra forma de ver la vida, como ya se ha mencionado el tema de la huída.
Son Silvia y Fidji los dos nombres que han estado rondando en su cabeza desde hace tiempo. Silvia es el nombre de una chica que conoció en la universidad y de la que no dejaron que se enamorara, cosas del guión, pero consiguen escaparse por un tiempo y ella logra declararle que es todo un montaje. “Todo es falso, es decorado, es TV, ¡escapa de aquí!” fueron sus palabras mientras se la llevaban los de producción, él se queda anonadado y un supuesto familiar le dijo que se la llevaría a las Fidji.

Es a partir de este punto en el que nuestro héroe quiere escapar y lo va planificando poco a poco, en el sótano tiene un mapa y objetos relacionados con su viaje e incluso un retrato de la joven que ha ido componiendo con anuncios de revistas, toda una muestra de su deseo de reencuentro.

Por cotidianeidad y por observación propia del protagonista se van a ir sucediendo diferentes hechos excelentemente plasmados en pantalla y con el acompañamiento de un cambio en la banda sonora (ahora con música más desafiante y no tan apacible) que le van a hacer recapacitar: como es el caso de desviarse de su rutina hacia el trabajo, se da cuenta de que todos le observan, un descuido del locutor de la radio al dejarse el micro abierto, los dedos cruzados en la fotografía de boda de su mujer, las ansias de ésta por tener un hijo de repente y hasta el reencuentro con su padre que durante años creyó muerto…todo esto lo llevará a realizar varios intentos de huída, uno en coche, otro en autobús pero siempre controlados por los miembros del programa. Pero habrá uno con el que no cuenten, como es la idea de montar en una barca y someterse a un naufragio dirigido por Christof, que ante la posibilidad de perderlo de escena decide que se active el mecanismo de tormenta para que regrese con el riesgo de que pueda morir.

Truman dará una lección por sí mismo a todos los que le rodeaban, el producto televisivo ha sido capaz de desligarse de todas las ataduras impuestas superando incluso el miedo al mar al escapar del lugar donde se sentía observado, en el que a él mismo ya nada le parecía real. Y al que desafía al gritar “¿No sabéis hacer nada mejor? ¡Tendréis que matarme!”

Por primera vez se corta la emisión y cuando lo encuentran tras la tempestad, está tendido en el barco junto al retrato de recortes. De repente, la prueba inequívoca de la irrealidad en la que ha estado viviendo se hace latente al romper la proa de su barco el decorado azul que antes le parecía el infinito. Ha llegado hasta el final y ahora consigue tocar con sus manos el panel, lo golpea, llora, comprende el engaño y se dirige a unas escaleras, ve la salida, abre la puerta, pero no la cruzará sin que antes Christof, el creador, le dirija unas palabras que se escuchan de entre las nubes. “Soy el creador del programa de televisión que llena de ilusión a miles de personas. Eres el protagonista. Ahí fuera no hay más verdad que el mundo que he creado para ti, las mismas mentiras,(…) pero en mi mundo no tienes nada que temer. Te conozco mejor que tu mismo, tienes miedo por eso no puedes marcharte (…)”.

Como un dios creador, Christof le asegura a Truman que ahí fuera no hay nada mejor que lo que va a encontrar en su ciudad y el protagonista de esta historia despunta al sentirse libre, de poder realizar sus propios actos sin ser dirigidos. Se podría realizar una comparación con la idea de Friedrich Nietzsche sobre la muerte de dios, en el momento en que el hombre es capaz de valerse por sí mismo, por su propia razón, librándose de las ataduras impuestas por cualquier tipo de creencias. Y es eso lo que hará que Truman responda al discurso del creador con una reverencia, sonreirá y dirá una de las frases que tantas veces ha repetido a lo largo de su vida al salir de casa: “Por si no nos vemos luego, buenos días, buenas tardes y buenas noches” Sencillamente brillante.

Truman se libra de todo tipo de sometimiento para poder vivir la vida real en la que le espera Silvia dejando solitarios a millones de espectadores a los que parece no importarles mucho su marcha, pues muchos se alegran de su huída y el último comentario de la pareja de policías de “¿Y ahora que ponen? Lo miraré en el teleguía” es una muestra más de la escasa importancia que puede tener un personaje mediático. Si ha llegado a su fin habrá otra cosa que nos pueda entretener. Todo se reduce a eso, a la escasa importancia que puede tener alguien una vez pasado su minuto de gloria, aunque en este caso haya sido casi una vida…

Excelente tratamiento de una historia que en principio, cuando se visualiza el film, nos quedamos impactados por la situación en la que se encuentra su protagonista para acabar unidos junto a él en el intento de escapar de esa irrealidad en la que vive. Es un gran ejemplo de la situación en la que se encuentra cualquier telespectador, oyente o lector, pues sin darnos cuenta estamos siendo manejados constantemente por los medios y las corrientes de opinión, por eso es bueno, de vez en cuando, desconectar y pararnos a pensar qué nos quieren decir con respecto a un tema u otro. Apagad la tele. Os hará bien.

viernes, 16 de mayo de 2008

Qué bonito es Internet.

-Aquí os podéis divertir solo con mover el cursor de la página principal, en Neave. Lo que han hecho aquí con Flash es una pasada.

-No tenéis ni puta idea de arte si no habéis entrado en Skineart.

-Es bueno ver la vida desde un punto de vista distinto. Para eso visitad las fotos de Nathaniel Welch.

-La pantalla azul de error de Windows está dominando el mundo XD.

- Si os gustan los libros de fantasía, los videojuegos y los cómics pasaos por Fantasymundo, no puedo evitar ser un friki y entrar casa todos los días.

-En esta página se reúnen los aficionados al fanart (dibujar y hacer mangas caseros), además se habla de videojuegos de Nintendo, series anime y es dónde actualmente se publica Raruto. Os doy la bienvenida a Jesulink.com.

Si os molan los acertijos y los chistes pasaos por Yavanna Web.

Si alguien pone algún comentario que añada alguna otra web.

Mmm...Guerra...Sabrosa y deliciosa

Hoy, mientras estaba empenado en clase de sociales, pensando en mis cosas, me acordé de este video que ví hace meses. Es una representación de todas las guerras y conflictos bélicos en que ha estado implicado Estados Unidos desde la segunda guerra mundial. En este video cada país está representado por una comida característica de allí. Asimismo, Alemania y los nazis están representados por salchichas y lazitos, Estados Unidos por las hamburguesas, Japón por el sushi, etc...En el video se pueden reconocer acontecimientos que he estudiado en clase, como la bomba de Iwo-jima, las torres gemelas, o incluso la Guerra Fría. Si os cuesta pillar qué país está apareciendo en cada momento, aquí tenéis las relaciones comida-país.

Ojalá todas las guerras fuesen así, batallas de comida en las que solo salen heridos unos croissants y unos pinchos morunos...Recalco que la guerra no tiene ni puta gracia, pero cada vez que veo este video me entra un hambre... Me piro a cenar, que hoy creo que hay "alemanes" con tomate.

P.D.: Diego, cuando me devuelvas el Batalla por la Tierra Media te retaré a una Guerra del anillo.

domingo, 11 de mayo de 2008

Las crónicas de Pirineos

Antes de leer esto has de saber que es muuuy largo, porque me aburro mucho en mi casa entre semana. Si empiezas a leer tienes que acabarlo. ¡¡¡A VER SI HAY COJONES DE LEERLO HASTA EL FINAL!!!

Yujuuuuuuu!!!!!! Es la única palabra con la que se puede describir este viaje de fin de curso. Lo de venir a la puerta del colegio con las maletas a las 5 de la mañana valió la pena. Subimos al autobus como almas que lleva el diablo. Cuando ya nos hemos asignado los asientos del autobus para todo el viaje, las madres histéricas de las chicas comienzan a invadir el autobus para volver a darles un beso a sus hijas, gritándose de un rincón a otro del autobus como barriobajeras. A las 5:40 el motor del autobus se pone en marcha y nos despedimos con la mano de nuestros padres (que seguramente celebráron el evento con unas botellas de champán) mientras que en realidad pensamos "¡Hasta nunca pringaos!".

Después de eso nos esperaron 8 laaaaargas horas de viaje. Menos mal que mis amigos y yo fuimos previsores y nos trajimos las PSP con un buen surtido de Dragon Ball, Metal Slug y Medal of honor. Como ya sabréis los Pirineos son montañas, es decir, las montañas estan altas, y para llegar a ellas hay que subir, y si íbamos en autobus...teníamos que pasar por algún que otro puente y por laderas de montañas y barrancos; yo tengo vértigo, así que esas vistas me animában a admirar los Kame Hame Ha de Goku SS4 en mi PSP.

Al llegar al hotel nos empezamos a instalar en nuestras habitaciones, nos asignamos las camas (a mí me toca la litera de abajo, como siempre (¬¬)) e inmediatamente conectamos nuestro ladrón de contrabando para cargar las PSPs simultáneamente.

Después nos bajamos al comedor para comernos unas "deliciosas" patatas fritas que doblaron, literalmente, el tenedor de un compañero. Más tarde nos vestimos de deporte para volver a subir al autobus e ir hacia la primera actividad: descenso de barranco.

A eso de las 4 de la tarde ya estábamos delante del puesto de los monitores en el pueblo. Nos explicaron de qué iba la actividad, que teníamos que estar muy atentos y bla, bla, bla...nosotros ya estábamos bastante cagados sin que ellos dijésen nada. Nos pusimos en fila para recoger nuestros correspondientes trajes de neopreno, que los monitores nos elegían "a pelo", e decir, nos miraban durante una décima de segundo y nos lanzaban un traje que suponian que nos vendría bien. A las chicas les venian grandes, y a los chicos, ridículamente ajustados, tanto que, empezamos a jugar a sacar músculo, cómo si los trajes fuesen a estallar a la mínima respiración.

Después de una agotadora caminata de media hora hasta el barranco "El Berrós", otro monitor parecido al chino Cudeiro nos esperaba delante de la entrada. Nos repartió los arneses y los cascos y nos dispusimos a seguirle por un agreste camino de montaña hasta la espesura. Por fin divisamos el lecho de un pequeño riachuelo que se filtraba por entre las rocas, y nos zambullimos los pies. Como siempre, destacaban los típicos gilipollas de la clase, que se dedicaban a salpicar agua helada a sus compañeros, y esos trajes de neopreno no protegian mucho de ella.

Estuvo muuuuuuy guay. Bajar por los toboganes naturales como en Aqualandia, colgarnos de los arneses, pegarnos hostias en el culo con las piedras...bastante bien. Pero la mejor alegría fue cuando la actividad terminó y nos dejaron quitarnos los dichosos trajes de neopreno.

Segundo dia. La cansina de nuestra profe Maica entra a las bravas en nuestra habitación sin hacer caso a mis quejas de si estábamos en pelotas o algo, ella fue rauda a abrir las cortinas como si fuésemos unos vampiros a lso que ahuyantar. Atravesamos la frontera de Andorra. Un compañero se pone a hacer fotos a los policias de la frontera, y nos paran...Si ejque ya sabíamos que ese chaval nos metería en algún lío durante el viaje...Al final el follón se arregla y nos dejan traspasar la línia. Durante unos fugaces instantes todos pensamos Soy un inmigrante... Lo primero que vemos al entrar es el Monstruomercado (bautizado así por un amigo). Los profesoresnos sueltan como si fuésemos madres en las rebajas y corremos a comprar cajas de lacasitos gigantes, Toblerones, cajas de 32 Kinder Bueno, Pringgles, quesos como ruedas de camión...Y esque Andorra es uno de esos paraísos fiscales sin impuestos en las compras, es decir, productos gigantes a la mitad de precio que el producto mediano en España. ¡Dios bendiga Andorra!

Ya en las calles de Andorra, los profesores volvieron a soltarnos como fieras salvajes y nos fuimos a dar vueltas por las tiendas para luego ir a comer. Al principio éramos un compacto grupo de 10 chicos. Uno se queda atrás por el camino porque tiene que comprar regalos para su familia, otros 5 se fueron a su bola para ver tiendas de ropa, y yo y otros 3 amigos buscamos un sitio para jalar. Inicialmente elegimos ir a lo seguro y buscar un McDonalds y nos ponemos a preguntar a los viandantes. Una guardia de tráfico hablándonos en catalán nos indica amablemete por dónde queda, pero entonces, cuando ya nos encontramos a las puertas del McDonalds, escucho a mis espaldas una voz grave, como de súper-villano de cómic gritando : ¡Noooooo! ¡Yo quiero ir al Burger king! Diego se empeña en el último momento en buscar un burger porque dice que las hamburguesas son mejores allí (que es verdad).

El cabrón de Esteve sigue a Diego como un perrito faldero a buscar el Burger, mientras que escuchan impasibles los lementos de Gonso por no poder comer aún. Y fue entonces cuando las miradas de los 3 se posaron en mí, que permanecía petrificado entre las dos facciones. Seamos claros. A mi me importaba 3 cojones si comíamos en el McDonalds o en el Burger king, yo solo queria comer. Así que me uní a las masas. Me dirigí hacia dónde esperaban Diego y Esteve, ignorando al desgraciado Gonso, alejándome como el peor de los bastardos...Accedió a seguirnos y llegamos a un acuerdo: si no encontrábamos el dichoso Burger antes de las 14:30, Diego y Esteve serian brutalmente asesinados. Después de mucho preguntar por las calles, conseguimos llegar al Burger de los cojones y yo me comí una deliciosa Angus Cheese Bacon.

De nuevo nos reunímos con los profes delante del balneario Caldea, Un edificio coronado con una inmensa torre de cristal en pleno centro de Andorra. El sitio estaba de puta madre: jacuzzis, baños turcos, piscinas con hielo, rayos uva...aunque lo que más disfruté yo fue echarle un montón de hielo en la espalda de la Maica. Lo más gracioso que se le ocurrió fue hacer fotos a la gente por debajo de las puertas de los vestuarios para reíse, ¿se puede ser más infantil?

En la vuelta en autobus nos pusieron la peli de 300 (que me encanta)y los chicos admirábamos entusiasmados las hazañas de Leónidas, el perfecto macho ibérico. Pero entonces la cortaron justo por el final. La gente se sublevó por no poder ver el final de la peli por culpa de un discursillo de uno de nuestros profes por el altavoz. En los siguientes viajes en autobus la gente no paraba de protestar para que les pusieran el final de la peli, y siempre se escuchaba a alguna de las típicas quinceañeras cursis gritando: "¿Podemos ver Titanic?". ¡No, no podemos ver el Dicaprio de los cojones!

El tercer dia fue el del rafting (ya sabéis, eso de subirse a unas barquitas en un río y darse hostias contra las rocas). Volvimos al mismo sitio que el primer dia, donde los mismos monitores nos diros unos trajes de neopreno (esta vez más nuevecitos) y nos subimos a la que fue, sin duda, la mejor actividad de todas. El monitor de mi barca era el Chino Cudeiro, y en el grupo de mis amigos tenian a un zumbado que solo les dijo "Podéis llamarme Socorro". ¡¡¡¡¡LA HOSTIAAAAAA, YO QUERÍA A ESE MONITOOOOOR!!!!! A la tarde quads. Recuerdo con mucho cariño las hostias que se pegaron los repetidores por pisar demasiado el acelerador, jejeje... La última noche en el hotel no fue nada especial. Los chicos de Cádiz se habian ido y la discoteca estaba desierta, y hasta las pijas més "Pachéras" se apelotonaban alrededor del futbolín para ver al profe de religión masacrar a la Hormiga atómica... La noche no fue del todo un fracaso, porque nos apelotonamos para dormir 20 personas en una habitación de 5... ¡La paraste de pecho Colorado!

En el cuarto y último dia montamos a caballo. Bueno, en realidad, montaron, porque yo ODIO a los animales. No sé qué me pasa, tengo una espécie de trauma o algo así, pero cualquier ser vivo no humano me transmite desconfianza y respeto, mucho respeto...Con las ganas que yo tenia de gritar eso de "¡Arre Perdigón, hacia el horizonte!"

Mmm...creo que ya está. Me he aburrido lo suficiente escribiendo esta parida que no leerá nadie, así que me dispongo a publicar. Si has estado tan desesperad@, y/o aburrid@ para leerte esto hasta el final... enhorabuena, así serás tú dentro de unos años:

jueves, 8 de mayo de 2008

Ausente

En estos momentos estoy de excursión por los Pirineos, así que lógicamente no estaré en mi casa. Así de paso pruebo la nueva función de publicación programada de posts de Blogspot. Entonces si me voy el Miércoles, esta entrada será publicada el Jueves por la tarde. Cuándo vuelva contaré las gilipolleces que he hecho por Andorra. ¡¡¡¡¡Muahuahuahuahua!!!!!

jueves, 1 de mayo de 2008

Iron-Man mola...

Ayer ví la peli con unos amigos...insuperable. Muchas explosiones, efectos especiales, muchos fogonazos (menos que no nos sentamos en la primera fila, se nos habrían derretido las retinas a los 10 minutos de película), disparos etc...La hiatoria mola bastante. Yo no conocía mucho a Iron-man de pequeño, sabía que existía, pero no sabía nada de él. Ahora, junto a Spider-man, ocupa un buen lugar en mi corazón. Y habrá secuelas...

P.D.: Este volaría a Batman en mil pedazos solo con los misiles del hombro, ehh Dieguillo...