Quedan pocas horas para el fin de año. Y es en momentos como éstos en los que nos paramos a reflexionar sobre el año que da sus últimos coletazos antes de quedarse solo en el recuerdo. Reflexionamos sobre lo que ha dado de sí el año. En el ámbito internacional, no hace falta que diga nada, no ha sido el mejor año de todos, que han acontecido algunos problemas, que puede que tarden bastantes años en resolverse, otros que nos pusieron los genitales en la garganta, pero también conocimos a un negrito simpático en el que confiamos que nuestras expectativas en él no se trunquen.
Pero ésos son los hechos que menos me importan. Hoy intento recordar las experiéncias de este año. Mis experiéncias. Intento reflexionar sobre las cosas nuevas que éste año me ha reportado. He conocido muchas personas. Grandísimas personas. He hecho cosas que antes no me creía capaz de hacer. Mi propósito desde hace años era ser más... lanzado. Y por los dioses antiguos y nuevos que lo he hecho.
Me siento una personas nueva. Reflexiono sobre todo lo que he aprendido. Que no existe nada ni blanco y negro... todo es gris. Diferentes matices y tonos, pero todos somos grises. Ni buenos ni malos. Que hay gente que tiene la palabra Malvado estampada en la cara, pero al conocerlos resultan ser las personas más nobles que hayamos tenido el placer de conocer. Y otros amigos que resultaron no ser más que lobos. Y de lobos y leones he aprendido. Que el mundo está lleno de ellos, y nosotros no tenemos que estar precisamente en el bando bueno. Que la avarícia y el deseo son malos, que debo apreciar más a las personas que quieren acompañarme en el viaje.
Y también he aprendido que el mundo es mucho más de lo que nunca habría imaginado. He leído libros que han cambiado mi forma de pensar y ver el mundo, de percibir a las personas y mis problemas. Porque yo creo que me he vuelto un poquito más sabio este año.
Ya lo dijo el Hombre del Sombrero, vivimos en nuestra pequeña flor, ajenos al resto del mundo, y cuando por fin asomamos la cabeza al universo, vemos que hay muchas más flores, en ramas lejanas, y más arboles, y sólo hemos dado el salto a una florecilla más grande. Ya no soy esclavo del destino, ni de un dios silencioso y ausente. El mundo está abierto a mí, con todas sus posibilidades y consecuéncias.

Porque soy humano, y como tal cometo errores, éste año he cometido muchísimos, y en los años anteriores muchos más, pero por Dios que he aprendido la lección. Pero tropezaré con muchas piedras más, pues así es la vida, una cuesta pedregosa, empinada, y para subirla debemos aprender dónde no hay que pisar nunca, y apoyarnos en las personas que están a nuestro lado. De acuerdo, nunca llegaremos a la cima, somos humanos, pero antes de caer auparemos a los que podamos hasta arriba.
Porque ha sido un buen año. Aparte de la crisis económica, los atentados, las guerras, las copas mundiales, el mundo ha empeorado, sí... pero yo he mejorado, estoy seguro de ello. Porque la vida sigue, sigo avanzando por éste camino pedregoso y caprichoso, y hay niebla en el camino, pero seguiré cayendo y me volveré a levantar.
Porque la vida sigue, éste año llega a su fin con sus cosas buenas y sus cosas malas, pero sólo espero que en el nuevo año aprenda igual o más que en el anterior, y que me sigan acompañando las personas que están conmigo en el trayecto, y que el año que se me unan más a la caravana.
Última oportunidad.
Feliz año a todos mis lectores, a los especiales y a los de siempre, que no os convirtáis ni en lobos ni en leones, y que vuestra compañía de viaje siga creciendo, y que no desesperéis que algún día llegará la primavera. Porque con éste blog he aprendido mucho de mí mismo, y os doy las gracias a todos los que me leéis, me comentáis, porque gracias a vosotros he crecido como persona, y más que creceré el resto del camino. Y que seámos una gran Compañía.
E intentaré ser cada vez un gris más claro.
Feliz 2009 ^^







