"Seré un genio, y el mundo me admirará. Quizá seré despreciado e incomprendido, pero seré un genio, un gran genio, porque estoy seguro de ello".
Salvador Dalí

jueves, 3 de junio de 2010

Romance Dawn

-¿Y cómo fue que acabaste aquí?

Resonaron algunos eslabones de forma estruendosa cuando el gigante sacudió el árbol arrancado sobre su cabeza para que cayeran varias piezas de fruta directamente a su gaznate.

-Me capturaron.
-¿Simplemente?
-Es lo único que importa. Los detalles... no interesan.
-Pero tengo entendido que los gigantes lucháis con feroz bravura cuando os veis en peligro. Nunca había visto...
-Los tuyos también lucharon con feroz bravura. Y los que no están aquí encadenados como yo están muertos, por eso ni tú ni nadie los ha visto más.
-Entiendo... ¿Me matarás si te suelto?
-¿Porqué ibas a liberarme, pequeño viajero? ¿No sería un crimen contra tu patria, tu raza y tu mundo?
-Amigo... tal guerra terminó hace eones. Ya solo los libros recuerdan ese trágico hecho...

El gigante le miró fijamente duramente unos instantes que parecieron una eternidad, y Godofredo no apartó la mano del mango de la espada, por si el gigante decidía aplastarlo con una de sus manazas, pues, a pesar de estas encadenado, el radio de acción que las cadenas le permitían era francamente amplio.

Pero el gigante cerró los ojos, suspiró, y dijo en un tono muy distinto a la tormenta con que había avasallado a Godofredo unos instantes atrás, más bien un viento cálido en pleno solsticio de verano:

-Gracias.

Godofredo suspiró aliviado, y agradeció a los dioses permitirle llevar a cabo una buena obra sin demasiadas posibilidades de perder un brazo por el camino como tantos otros mártires de los libros sagrados. Ahora sí, agarró con fuerza el mango de su mandoble, y con un soberbio tajo, cercenó la cadena del brazo derecho del coloso.

Al minuto, todas las ataduras del gigante habían quedado obsoletas, y el gigante levantó los enormes brazos como troncos y...

Rugió al cielo.

¿Cómo debía de sonar el suspiro de un dios? El límite del entendimiento de Godofredo, que ya era de por sí lejano, pero al toparse con él frente a tal interrogante, tomó el atajo más utilizado desde hace siglos por la mente humana para entender o resolver galimatías.

Lo imaginó como aquel trueno sonoro. Toda la ira del mundo concentrada en un solo alarido, prolongado, que encogió el corazón de Godofredo como no lo habían hecho ni las bestias del Tártaro, escapaba de aquel corazón, liberando no solo los miembros del gigante, sino también, por lo que veía, su alma.

El rugido por fin cesó. Y Godofredo habló el primero:

-Veo que que te has quitado algo más que un peso de encima. Pero antes de emprender tu viaje creo que será conveniente que te explique el nuevo orden del mundo y el resultado de aquella contiend...
-No
-¿No... deseas conocer el resultado de aquella guerra? ¿Tu guerra?
-Mi guerra no... Ya no. Luché con fiereza y bravura, a sangre y fuego durante años para alzar a mi raza, para terminar después de muchas batallas, derrotado y humillado en éste rincón del mundo... Lo hecho, hecho está. No tengo interés en sentir rabia o éxtasis por el resultado. Luché... como debí. Como supe. Como quise. Y no me importan ya las consecuencias de mis actos si no puedo remediarlas.
-Sabio discurso... ¿Y cual es tu destino, gran compadre, ahora que te has librado de tus cadenas?

El coloso se carne y hueso bajó sus gigantescos párpados. Parecía como si meditara. Y después de unos pocos segundos, sus ojos grises se abrieron con fuerza, húmedos y llorosos, con el reflejo del sol del amanecer sobre ellos.

-Vivir


P.D.: ¡Adiós selectivo! ¡Hasta nunca bachiller! ¡Hasta siempre fuerza electromotriz inducida, grado de disociación, ADN polimerasas I, II, y III, ciclo de Krebs, sintaxis, fonética, reading comprehension, integrales con arcotangentes del número e elevado a 3x! El camino valió la pena. No me asusta ya lo que ocurra el día 19. Sé que he trabajado, he dado todo lo que pude, y esa satisfacción es todo el premio que necesito. Pero bueno, si me hacen enfermero, tampoco me quejo.
¡¡Gracias Italia!! =)

P.D.2: Yo seré el Rey de los Piratas

4 comentarios:

José GDF dijo...

Me alegro mucho por ti, gigante ;)

Un saludo y hasta pronto.

El_Valencianet dijo...

Gran representación!
Me ha encantado como has anexionado tal historia a tu audisea por Bachiller.

Me alegra que estes alegre de haber dado todo de ti, pero nunca olvides que para mi seras mi Xiquitin, pequeño gigante.

Cuidateeee!!
Un abrazo!

Zinquirilla dijo...

Enhorabuena! a disfrutar de las vacaciones y seguro que la Universidad es una experiencia genial para ti ;-)

rosquilleta dijo...

un texto genial!!!

y enhorabuena, aunque tarde.