"Seré un genio, y el mundo me admirará. Quizá seré despreciado e incomprendido, pero seré un genio, un gran genio, porque estoy seguro de ello".
Salvador Dalí

viernes, 7 de noviembre de 2008

Survival Horror

Y siguió corriendo.

El chapoteo de sus pies en el agua inundaba sus oídos. El choque de las suelas de goma de sus zapatillas contra el húmedo metal, un sonido agudo y molesto. Y que no hacía más que recordarle que podia resbalar en cualquier momento, y con ello, perdería unos valiosísimos metros de ventaja.

Dejó de pensar en sus zapatillas y fijó la vista hacia delante. Un pasillo interminable, con ojos de buey oxidados por las paredes, puertas cerradas con candados, y una solitaria bombilla parpadeante cada pocos metros. Sin embargo, las bombillas solo eran un parpadeo luminoso en su constante carrera. No eran muy potentes, así que solo producían un tenue círculo de luz cada vez que los atravesaba corriendo. El horizonte del pasillo seguía envuelto en tinieblas.

¿Pero qué importaba no saber adónde iba? Solo le importaba saber adónde no iba. No volvería a la sala del vestíbulo. Si volvía allí, correría la misma suerte que sus compañeros. La angústia se apoderó de él cuando recordó al ingeniero. Pobre hombre. Lo dolía que le hubiese ocurrido aquello por intentar salvarle. Pero reavivar el recuerdo de su horrible final le animó a no bajar el ritmo.

Un temblor. El rugido del metal oxidado al desprenderse. El fluir del agua. Gritos a su espalda, amplificados por el eco y la terrorífica acústica del lugar. Cada una de sus respiraciones parecía el lamento de un condenado. Empezaron a dolerle las glándulas salivares. Y los músculos de sus piernas le suplicaban un descanso en forma de punzantes dolores.

Otro grito a su espalda. Esta vez de júbilo, como la hiena que descubre un animal moribundo. Ya habrían encontrado al ingeniero.

Eso era bueno. Perderían unos segundos en cebarse con su carne. Eso se traducía en más instantes de gracia para su huida. Se juró a sí mismo que le organizaría un velatorio de honor al anónimo ingeniero, si salía de aquel infierno. Eco de carne desgarrada. Había comenzado el festín. No quería ser el postre.

Una novedad en el paisaje. Una esquina. Se asomó, cauto, pegado a la pared oxidada, para inspeccionar un nuevo posible corredor. La tenua luz de una bombilla parpadeante iluminó una puerta entreabierta a pocos pasos.

Su gozo se esfumó cuando observó una mancha de sangre seca en el pomo de la puerta. Utilizó el sentido común. Puerta con sangre, mal. Pasillo infinito, pasable. No había otra opción. Si quedarse en el pasillo, o aventurarse por la puerta.

Gritos a su espalda. La lógica dejó paso a la supervivencia, y se coló por el hueco de la puerta. Agarró el pomo de la puerta que daba al interior de la nueva estáncia, y cerró la puerta. Dió gracias al cielo. Había un par de escobas abandonadas en el frío suelo. Eran de las de metal. Las agarró y las encajó entre las asas de la puerta.

Ya nada podría entrar. Maldijo sus pensamientos. Tampoco salir. Si lo que habia hecho derramar esa sangre seguía en esa habitación.

Otro problema. La bombilla que iluminaba la espacio circundante a la puerta se apagó. Las tinieblas envolvieron la estancia, e instintivamente, se puso a palpar las paredes a su alrededor. Había dos paredes a la izquierda y a la derecha. Detrás estaba la puerta. Y...

Ni Einstein podría haber sacado una conclusión más satisfactoria. O el único camino posible era hacia delante, o se había encerrado en un armario.

Confirmó sus sospechas dando una patada hacia delante, y de hizo daño en el dedo gordo del pie al estrellarse contra un cubo de fregar y una pared. No podía quedarse ahí escondido hasta que le rescataran. Sencillamente porque en pocas horas horas estaría todo inundado.

Otra vez gritos. Pero esta vez extraños. No eran como los que escuchaba desde hace rato. Estaban más cerca. Mucho más cerca...

Unas perlas de sudor bajaron por su cuello. Sudor frío. Levantó instantaneamente la cabeza hacia arriba. No veía nada. pero un aliento putrefacto le inundó los sentidos, un aliento caliente, y nauseabundo. La criatura del techo se abalanzó contra su cara cuán vástago del octavo pasajero.

Los dientes de la criatura se clavaron en su rostro, perforaron su carne, y la sangre corrió por su cuello y sus hombros. Una viscosa lengus se filtró por su nariz, y le obstruía los pulmones. Sus esfuerzos por zafarse de los tentáculos del monstruo fueron inútiles, pataleaba y chillaba como un cerdo en San Martín. Pensó en la muerte, y en que en pocos instantes se reuniría con el ingeniero.

Y sus gemidos cesaron.



Afortunadamente, unos romanos que habían viajado en el tiempo, desde la antigua Britania, armados con unas M-16 de fabricación norteamericana, le salvaron de la bestia :D





P.D.: Espero que mi primer relato corto de ficción os haya gustado. Es posible que a partir de ahora tenga más lectores por culpa de cierto chivato ¬¬. Bueno, espero que los que hayan captado el guiño del final, hayan disfrutado. A mí me ha gustado, básicamente porque lo he escrito yo XD. Aunque claro, no son lo mismo las cosas que pienso, que las que consigo plasmar después en un texto T.T . Bueno, ya iré evolucionando.

P.D.2: Si el relato tiene buena acogida, tal vez lo continue. Y si lo continuo, borraré eso de los romanos XD.

8 comentarios:

Dieguillo dijo...

Sí, lo cierto es que sí se me olvidó decirtelo, debido a que no hablamos tanto ya sabes...

En fin...: Ladrón de Blogs.

Nos vemos Luiiismi. :P

JoSi dijo...

WO WO WO, Luismi esta realmente bien, durante un momento, me he imaginado ese pasillo a media luz, y la desesperación del personaje por escapar de allí... Lo de los romanos no lo entiendo mucho la verdad... Además ese pasaje de los romanos me suena mucho... Pero en general me ha gustado, está bien expresado, y te invito a que lo continúes.

Saludos.

laura dijo...

Me ha gustado mucho =)
espero que lo continues!
nos leemos!

Osa Mimosa dijo...

Osea... Q si no tiene buena acogida no vas a seguir escribiéndolo?? NoNo...

Sorny No Es Mi Nombre dijo...

Esta bastante bien, yo lo seguiria.
Tengo dos preguntas
1º ¿Es mi imaginación o lo de los romanos me suena?

2º¿Quién es el chivato?

Salu2, repito, continualo.

la luna de plastilina dijo...

yeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee pero como mola la cabecera xurri!!!
mola mola
es muy laskaponia, así me gusta ;)a tomar ejemplo XD
ale ale
pekeño tamagoyin

laura dijo...

jajaja yo esq lo había visto en otros blog yd ecia, como leches lo haran o veia el titulo en el cntro y digo..como lo puedo poner yo...hasta q t pregunte y dedujiste q la plantilla x)
bueno realmente la entrada va d q m siento agobiada, no se, m apetece q la gente no este pendiente d mi y m dejen ir a mi aire...

Pelizanahoria dijo...

yo no sere tan sutil...

COPION D ISHWAZ!!! xDDD
t digo enserio k lo k menos m gusto d ese libro fue la historia d los romanos en el tiempo...dios k cutrez...asi k xfavor sigue escribiendo el relato borrando eso, si no kedara para siempre asi T.T

bsoos